Diversidad, convivencia y aprendizaje colaborativo. Una experiencia en Formación Profesional

La educación vuelve a ser una pieza clave y un elemento estratégico en el desarrollo de la sociedad del conocimiento y de la información. Pensamos que la escuela ha de proporcionar un medio rico de relaciones interpersonales que potencien la comunicación y los intercambios productivos entre compañeros (de ambos sexos, de diferentes culturas, etnias, capacidades, etc.). Asimismo será en estos intercambios de ideas, en estas ayudas mutuas y mediante el trabajo cooperativo, donde todo el alumnado –con la dirección y apoyo del profesor– aprenderá a confrontar puntos de vista, a ser más crítico y tolerante y a aceptar las diferencias, con lo que se equilibrarán los intereses y aportaciones individuales con la perspectiva y necesidades grupales. Es evidente que la institución escolar se enfrenta cada vez más a un entorno crecientemente complejo. Por tanto, un entorno más incierto requiere nuevas tareas a desarrollar en nuestros centros de enseñanza. ¿Qué significa hoy educar para el ejercicio de la democracia? ¿Cuáles son los valores relevantes que es necesario tener en cuenta para orientar la formación de los ciudadanos? Son éstas, cuestiones necesarias a plantear porque evidentemente en nuestro contexto, nos falta la puesta en práctica de esa cultura democrática. La búsqueda de una educación democrática tiene tras de sí una amplía tradición de saberes y experiencias que nosotros respetamos y asumimos como propios pero a los que deseamos contribuir con nuevas ideas y experiencias.

El conseguir una escuela para todos, no excluyente, es un compromiso universal, si hacemos caso a las declaraciones que al respecto se realizan desde todos los foros internacionales. Y estos principios son los que pretendemos poner en práctica en nuestra tarea docente cotidiana. Educar a la ciudadanía, hoy en día no es atender a una mayoría, sino a todos. Y el reto más actual, estriba en hacerlo desde principios de equidad. Así toma especial interés la idea de que “todos tienen derecho a un buen aprendizaje” o lo que es lo mismo, alcanzar un justo equilibrio entre equidad y calidad.

Gallardo Fernández, I. M. & Fabregat Pitarch, A. (2008). "Diversidad, convivencia y aprendizaje colaborativo. Una experiencia en Formación Profesional". En: Encarnación Soriano Ayala y Antonio J. González Jiménez (Eds), Ciudadanía, Democracia y Participación. Estudio nº 42 (Pp.443-450). Almería: Editorial Universidad