Aprendizaje de la danza clásica en alumnado de danza contemporánea: estudio de casos múltiples en la Comunidad Valenciana
Esta investigación analiza la enseñanza de la danza a partir de cuatro ejes fundamentales vinculados al estudio del movimiento: cuerpo, imagen, didáctica y género. Desde un enfoque sociocrítico y una perspectiva feminista, se examina el currículo de danza clásica dentro de los estudios de danza contemporánea en los conservatorios de la Comunidad Valenciana. El propósito central es comprender no solo qué aprende el alumnado sobre técnica clásica, sino también qué construye sobre sí mismo a través de su experiencia corporal, más allá de lo prescrito oficialmente. El estudio busca aportar claves para mejorar la práctica pedagógica y responder de forma más adecuada a las necesidades formativas del estudiantado. La investigación adopta un enfoque metodológico plural, estructurado en cuatro fases. En la fase A se desarrolla una autoetnografía que permite identificar conflictos de aprendizaje desde la experiencia corporal de la investigadora. Este enfoque reconoce el cuerpo como fuente de conocimiento y evidencia tensiones entre las exigencias técnicas de la danza clásica y la vivencia subjetiva del movimiento. En la fase B se realiza un análisis de contenido del currículo oficial, examinando críticamente la normativa vigente para detectar los valores y supuestos que sustentan la enseñanza de la danza clásica. En la fase C se lleva a cabo un estudio de casos múltiples basado en narrativas del alumnado. A través de sus testimonios se recogen opiniones sobre aspectos técnicos, metodológicos e históricos de la formación, lo que permite comprender cómo se experimenta la danza clásica dentro del itinerario de danza contemporánea. Estas narrativas revelan percepciones, tensiones y significados construidos en la práctica diaria. Finalmente, en la fase D se diseña una propuesta de innovación docente para la asignatura de danza clásica, dirigida al alumnado de contemporáneo e integrada con las necesidades detectadas. Los resultados muestran que la tradición académica de la danza clásica mantiene una hegemonía técnica y estética que condiciona otras formas de danza. Esta hegemonía se traduce en la reproducción de estereotipos corporales, ideales físicos normativos y modelos de aprendizaje rígidos centrados en la disciplina y la corrección formal. Como consecuencia, el alumnado experimenta dificultades relacionadas con la autoimagen, la presión por cumplir estándares técnicos exigentes y la desmotivación ante una enseñanza percibida como poco conectada con su identidad artística. Al mismo tiempo, se valora positivamente la incorporación de actividades que desarrollen la propiocepción y fomenten una relación más consciente y saludable con el movimiento. En las conclusiones se subraya la validez de la autoetnografía como forma de conocimiento encarnado, situando el cuerpo de la investigadora como herramienta epistemológica. El análisis curricular evidencia el predominio de criterios meritocráticos centrados en la técnica, lo que limita enfoques más inclusivos. Las narrativas del alumnado muestran que la danza clásica suele percibirse como un entrenamiento técnico desvinculado de la expresión personal. Frente a ello, la propuesta de innovación plantea promover procesos participativos, actividades somáticas y proyectos interdisciplinares que favorezcan experiencias corporales significativas, impulsando un aprendizaje integral, crítico y coherente con la formación en danza contemporánea.











