Educar emocionalmente desde la dramatización de situaciones cotidianas en Educación Primaria

El creciente analfabetismo emocional que caracteriza nuestra sociedad coincide con un aumento de actitudes individualistas, poco solidarias e incluso violentas, todo ello favorecido por una incorrecta gestión emocional. Ante todo somos personas vivas, seres emocionales capaces de sentir y sobre todo, capaces de pensar. La escuela como espacio de transformación social no puede quedarse al margen del proceso de Educación Emocional (EE) que supone aprender a gestionar las emociones para un mayor bienestar personal y social de la comunidad. El alumno como pleno sujeto de derechos es un ser complejo, continuamente influido por factores emocionales. Por ello, creemos necesario considerar las emociones dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje. Remarcamos los beneficios y posibilidades que ofrece el acto dramático como instrumento para desarrollar habilidades, favorecer conocimientos y conductas positivas dentro del conjunto de competencias emocionales (CE) que recoge Bisquerra (2003).

Saiz, H.; Cortés Mollà, S.; Waliño, M.J. y Gallardo, I.M. (2016). Educar emocionalmente desde la dramatización de situaciones cotidianas en educación primaria. Trabajo presentado en el IV Congreso Internacional de Investigación e Innovación en Educación Infantil y Primaria, 9 a 11 de mayo en Murcia.