Estudio de la sarcopenia y la fragilidad en una población diabética de edad avanzada y su relación con parámetros de estrés oxidativo

El envejecimiento de la población ha provocado que enfermedades crónicas asociadas a la edad como la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) y síndromes geriátricos como la fragilidad o la sarcopenia hayan aumentado su prevalencia en la población. La DM2 aumenta el riesgo de padecer sarcopenia y fragilidad en la población geriátrica a la vez que el diagnóstico de sarcopenia y fragilidad supone un factor de riesgo para el desarrollo de diabetes. Al estudiar los mecanismos fisiopatológicos de estas patologías se encuentra el estrés oxidativo (EO) como unión, que podría explicar parte de las consecuencias clínicas asociadas tanto a la fragilidad y sarcopenia como a la DM2. Nuestro objetivo fue estudiar la prevalencia de sarcopenia y fragilidad en una población adulta mayor con DM2 y determinar parámetros de EO en sangre para identificar su relación con la presencia de fragilidad y sarcopenia. Para ello se incluyeron 100 pacientes y se realizó una extracción sanguínea, una valoración de la composición corporal mediante bioimpedancia y el diagnóstico de sarcopenia mediante los criterios del European Working Group on Sarcopenia in Old People y de fragilidad mediante los criterios de Fried. La prevalencia de fragilidad encontrada ha sido del 15 %, mayor en las mujeres, y del 57 % en el caso de la prefragilidad, también mayor en el género femenino. Esta prevalencia ligeramente mayor a la obtenida en otros estudios epidemiológicos podría explicarse por el diagnóstico de DM2. En el caso de la sarcopenia, la prevalencia obtenida ha sido menor a la esperada probablemente por la gran presencia de obesidad en la cohorte y por la utilización de una bioimpedanica monofrecuencia que según estudios recientes parece no estar recomendada en geriatría. El EO se ha relacionado de forma significativa con la presencia de fragilidad, especialmente la carbonilación de proteínas y los valores obtenidos son mayores a los publicados por otros autores en la población geriátrica general. Estos resultados también podrían deberse al diagnóstico DM2 que presenta la cohorte. De entre los parámetros obtenidos a partir del análisis de composición corporal se han encontrado dos con una importante asociación con la fragilidad: el índice de masa grasa y el ángulo de fase. Los pacientes frágiles presentan un mayor índice de masa grasa, algo ya publicado en otros estudios clínicos y que podría deberse a la infiltración grasa del músculo esquelético en aquellos pacientes con índices de masa grasa elevados y que provoca una pérdida en la calidad y la funcionalidad muscular. El ángulo de fase, parámetro indicador de salud celular que presenta un importante valor pronóstico clínico disminuye en los frágiles respecto a los robustos. Por lo tanto, nuestro estudio muestra que la presencia de DM2 en la población geriátrica se asocia a una mayor prevalencia de fragilidad y a una mayor presencia de EO además de una relación entre la fragilidad y el EO. Estos resultados son de gran relevancia clínica por la repercusión que tienen estos diagnósticos sobre la calidad de vida y el pronóstico clínico de los pacientes con DM2.