Conocimientos de las madres sobre la alimentación del niño en los primeros años de vida y su influencia en la salud oral
Introducción La alimentación en los primeros años de vida es un determinante clave del desarrollo y la salud futura del niño. En este periodo, las decisiones dietéticas dependen exclusivamente de los cuidadores, quienes pueden verse influenciados por factores socioculturales, como los cambios en la estructura familiar y el aumento del consumo de alimentos procesados. La amplia disponibilidad de productos infantiles y la limitada claridad en el etiquetado de azúcares pueden contribuir a prácticas alimentarias inadecuadas, aumentando el riesgo de enfermedades crónicas y patologías orales como la caries temprana. Material y métodos Se realizó un estudio observacional, transversal, dividido en dos fases. En la primera, se administró un cuestionario a 269 cuidadores para evaluar conocimientos sobre alimentación infantil, contenido en azúcares, prácticas dietéticas y hábitos de higiene oral. Los datos se analizaron mediante estadística descriptiva e inferencial. En la segunda fase, se analizaron 558 productos infantiles comercializados en España, recopilando información sobre composición, tipo y cantidad de azúcares, ración recomendada y edad de consumo. Resultados Se identificó una asociación significativa entre el nivel de conocimientos y variables sociodemográficas. Las madres de mayor edad, con estudios superiores y hábitos regulares de visitas al dentista, mostraron mejores conocimientos sobre cariogenicidad. En contraste, las madres jóvenes y primíparas presentaron mayores deficiencias. La multiparidad se asoció positivamente con el conocimiento. En el análisis de productos, aunque aproximadamente la mitad de las fórmulas contenían solo lactosa, se detectó una elevada presencia de azúcares añadidos (glucosa, sacarosa, fructosa, miel), siendo la maltodextrina el más frecuente. Los niveles de azúcar variaron ampliamente, alcanzando hasta 86 g/100 g de producto. Discusión Los hallazgos evidencian carencias relevantes en el conocimiento de los cuidadores, especialmente en la identificación de azúcares ocultos y en las prácticas de higiene oral. Asimismo, la elevada presencia de azúcares añadidos en productos infantiles sugiere una posible contribución al desarrollo temprano de caries. Estos resultados subrayan la necesidad de intervenciones educativas dirigidas a grupos de riesgo, particularmente durante el embarazo, etapa clave para la adopción de hábitos saludables. Conclusiones Los cuidadores presentan conocimientos generales adecuados, pero persisten lagunas significativas en la identificación de azúcares ocultos en alimentos infantiles procesados. El perfil con menor nivel de conocimiento corresponde a madres jóvenes, primíparas y con menor formación, lo que las sitúa en mayor riesgo de adoptar prácticas inadecuadas. La experiencia previa en la crianza y los hábitos preventivos influyen positivamente en el nivel de conocimiento. Existe una presencia elevada y variable de azúcares añadidos en productos infantiles, lo que supone un riesgo para la salud oral desde edades tempranas. Es necesario reforzar la educación sanitaria, especialmente durante el embarazo, e implementar medidas regulatorias más estrictas sobre el contenido y etiquetado de azúcares en alimentos infantiles.











