Ecos de la construcción de la basílica del Pilar de Zaragoza: una fábrica que sirviese al mundo de nuevo exemplar

La construcción de la templo del Pilar de Zaragoza fue no solo la de un templo catedralicio, sino la de un santuario mariano equiparable a otros que la monarquía hispánica construía en esos años. La descripción realizada por Jose Antoni de Hebrera en 1719 presenta un templo sostenido por columnas áticas que reúne todos los órdenes arquitectónicos a manera de "nuevo exemplar", templo aislado, con cuatro puertas y cuatro atrios cuadrados, fábrica de nieve por la blancura de sus paredes. Ese es el templo que propuso modificar en 1725 el conde de Perelada, Guilllén Manuel de Rocafull al que la forma parecía baja proponiendo elevar las naves colaterales y rematarlas con cúpulas. El resultado configura un templo que servirá de ejemplo para toda serie de templos que se han querido recoger bajo el denominado "modelo pilarista" en realidad muy diverso.

GIL SAURA, Y., "Ecos de la construcción de la basílica del Pilar de Zaragoza: una fábrica que sirviese al mundo de nuevo exemplar", En IBÁÑEZ FERNÁNDEZ, J., MARTÍN MARCO, J. (eds.), El Pilar de Zaragoza. Del proyecto a la realidad, Prensas de la Universidad de Zaragoza, Zaragoza, 2025, pp. 493-512
Prensas de la Universidad de Zaragoza