Religió, magia i superstició a l’antiga Roma . 4 La màgia de les coses menudes. Amulets i sortilegis
Cualquier ciudadano del mundo romano, con independencia de su estatus o condición social, podía ser afectado por el mal de ojo, aunque los más vulnerables eran los recién nacidos, las madres recién paridas, los niños y las personas de éxito o gran belleza. Nadie se podía librar de él. Este mal (oculus malignus, inuidus, fascinatio) podía ser provocado con un simple deseo, manifestado a través de la mirada y se rehuía especialmente a los que sufrían alguna deformidad física o psíquica. El método más común en el mundo romano para defenderse contra el mal de ojo fue la creación y uso de amuletos a los que se les atribuían valores propiciatorios y apotropaicos.
Universitat de València











