El signo de Montaigne: Azorín, Pla y Fuster

Al margen de las evidentes diferencias que existen entre sus respectivas obras, si en algo coincidieron Azorín (1873-1967), Josep Pla (1897-1981) y Joan Fuster (1922-1992), es en que los tres fueron reconocidos grafómanos. Los tres fueron, de igual forma, lectores voraces y autodidactas, poseedores de una cultura vasta y proteica, pero, a la vez, asilvestrada y contradictoria. Fueron escritores «librescos», en el sentido de que la inspiración que nutre buena parte de su producción, tiene su origen en los papeles y libros que todos ellos devoraban.

Fundación José Ortega y Gasset