Identidad y disfemia en el aprendizaje de inglés como lengua extranjera

Los estudios sobre identidad se han incrementado recientemente en psicología de la educación, lingüística aplicada y educación lingüística (vid. Coll y Falsafi, 2010; Esteban-Guitart, Coll, y Penuel, 2018; Esteban-Guitart y Moll, 2014; Norton, 2013; Preece, 2016). En educación lingüística, área en la que se sitúa este trabajo, y en concreto en adquisición de segundas lenguas (ASL), los tres paradigmas teóricos desde los que se ha estudiado el proceso de aprendizaje de una segunda lengua o lengua extranjera (L2/LE) (conductismo, innatismo e interaccionismo) coinciden en considerar que este se ve afectado por variables individuales entre las que se encuentran el estilo de aprendizaje, la aptitud, la personalidad, o la motivación (Ellis, 2004) y que esta última constituye un constructo psicológico que se complementa con el constructo sociológico de la identidad. Norton (2013) define la identidad como la manera en la que el aprendiz de lenguas entiende y estructura su relación con el entorno de enseñanza-aprendizaje a través del tiempo y del espacio. La identidad del aprendiz de lenguas se inscribe en la identidad del aprendiz (Coll y Falsafi, 2010, 2015) o “el conjunto de significados que las personas construimos sobre nosotros mismos como aprendices y que nos permiten reconocernos como tales” (Coll y Falsafi, 2015, p. 17). Esta identidad es crucial para entender otras identidades, puesto que es el referente a partir del cual construimos y atribuimos sentido a nuestras experiencias de aprendizaje, y el aprendizaje es clave para la construcción de la identidad global de un individuo. Por su parte, la disfemia es una diversidad funcional que consiste en alteraciones anormales y persistentes en la fluidez del habla, las cuales van acompañadas de determinados patrones de conducta, cognitivos y afectivos (Guitar, 2014). Las alteraciones en la fluidez del habla que caracterizan a esta diversidad funcional forman parte de la vida diaria del disfémico, y, por tanto, de su identidad (Plexico, Erath, Shores, y Burrus, 2019). A pesar de estudios como los de Butler (2013) y Daniels y Gabel (2004), los cuales se centran en la identidad de adultos disfémicos hablantes de inglés como primera lengua (L1), y de la existencia de múltiples estudios sobre la identidad de los aprendices de lenguas, principalmente de L2/LES, en distintos contextos educativos (vid. Cummins, Hu, Markus, y Montero, 2015; Darvin y Norton, 2014; García-Pastor, 2017, 2018a, 2018b; Menard-Warwick, 2007; Wortham, 2006), la investigación sobre la identidad de alumnos disfémicos que aprenden una L2/LE, es prácticamente inexistente. el estudio de la identidad en individuos disfémicos que aprenden lenguas, especialmente L2/LES, resulta fundamental para poder obtener una visión más completa de esta diversidad funcional en el aprendizaje lingüístico, y dar una respuesta más adecuada y justa a las necesidades socio-afectivas de estos aprendices. Este trabajo pretende tratar modestamente estas cuestiones por medio de un estudio de caso en el que examinanos cómo un alumno disfémico construye su identidad en relación con el aprendizaje de inglés como lengua extranjera (ILE), y en concreto, los recursos lingüísticos que utiliza para ello.

García-Pastor, M. D. y Piqueres Calatayud, J. (2020). Identidad y disfemia en el aprendizaje de inglés como lengua extranjera. En Molero-Jurado, M. M. y otros (Eds.), Variables psicológicas y educativas para la intervención en el ámbito escolar: nuevas realidades de análisis (pp. 453-465). Dykinson.
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