De la asimilación al pluralismo. Inmigración y gestión de la diversidad cultural en las sociedades contemporáneas

El trato concedido a la inmigración, y la gestión de la diversidad cultural que aporta, constituye una faceta más de la construcción y reproducción de nuestras sociedades occidentales. Desde el siglo XIX, la asimilación ha constituido el proceso mediante el cual las sucesivas oleadas de inmigrantes se convertían en franceses o norteamericanos. Si bien los objetivos eran comunes, la asimilación cultural y la identificación con una identidad cultural-nacional, las formulas concretas variaron de un Estado a otro: desde el modelo republicano francés al melting pot norteamericano. A pesar de esta diversidad, se ha dado en los últimos cuarenta años una cierta tendencia común: un cambio desde el paradigma de la asimilación a otro pluralista, con la denominación de multiculturalismo u otras. Para captar el sentido de ese cambio, así como algunos de sus debates, se privilegia una perspectiva histórica y sociológica tomando pie en un análisis comparativo de Estados Unidos, Canadá, los Países Bajos y Francia . La conformación social de las diversas formulas de gestión de la inmigración constituye el hilo conductor del artículo. Todas ellas, tanto la asimilación como el multiculturalismo, hay que entenderlas como un conjunto de ideología, políticas y prácticas, que muestran y expresan el tipo de cohesión social, las tradiciones políticas y los mitos identitarios, pero también las formas de relación desigual, los equilibrios y ajustes, entre grupos culturalmente diferentes y jerarquizados.