Manejo terapéutico de las fracturas vertebrales osteoporóticas: Caracterización de pacientes ingresados en un hospital terciario de Valencia
Introducción: Las fracturas vertebrales osteoporóticas (FVO) son cada vez más comunes en una población envejecida, afectada por elevados índices de osteoporosis. Sin embargo, el manejo óptimo de estas fracturas sigue siendo un desafío debido a la falta de consenso internacional y evidencia clínica sólida. Hipótesis: El tratamiento quirúrgico de las FVO tiene mejores resultados que el tratamiento conservador en cuanto a la restauración del ángulo de cifosis regional a los 3-6 meses de la fractura. Objetivos: El objetivo principal fue comparar la efectividad del tratamiento conservador y quirúrgico en la corrección del ángulo de cifosis regional en pacientes con FVO tras 3-6 meses de seguimiento. También se buscó caracterizar a los pacientes ingresados con FVO agudas en el Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología (COT) del Hospital Clínico Universitario de Valencia (HCUV), evaluar el impacto económico de los tratamientos, determinar la relevancia de la resonancia magnética (RM) en el manejo de estas fracturas y desarrollar recomendaciones para mejorar el diagnóstico y tratamiento hospitalario de las FVO. Material y métodos: La investigación se estructuró en tres estudios de cohortes retrospectivos: el primero, un estudio descriptivo, incluyó a 222 pacientes con FVO agudas ingresados entre abril de 2022 y marzo de 2023; el segundo comparó la corrección del ángulo de cifosis en 21 pacientes tratados conservadoramente y 21 tratados quirúrgicamente mediante fijación percutánea (FP) con FVO agudas dorsolumbares únicas (T10-L2, tipo OF3-4 según la clasificación AO Spine-DGOU) entre mayo de 2020 y marzo de 2023; y el tercero evaluó el impacto de la RM en el diagnóstico y manejo de 205 pacientes con dolor agudo que ingresaron por sospecha de FVO entre abril de 2022 y marzo de 2023. Los análisis incluyeron evaluaciones descriptivas, bivariantes, y la comparación del ángulo de cifosis regional mediante un análisis de covarianza con re-muestreo bootstrap. Resultados: De los 222 pacientes (mediana de edad: 78 años, 79,3% mujeres), el 13,1% tenía antecedentes de FVO y el 35,6% de otras fracturas osteoporóticas (principalmente en húmero proximal, radio distal y cadera), aunque solo el 19,4% recibía tratamiento antiosteoporótico. La mediana de dolor fue de 4 días, generalmente tras una caída (71,1%). La prevalencia anual fue del 15,9%, con un mayor número de ingresos en verano, y la incidencia global de 2,3/1000 persona-año, siendo tres veces mayor en mujeres. Las localizaciones más frecuentes fueron T12 y L1 (59,5% tipo OF2). El 59,9% presentaba fracturas en otros niveles (mediana de 2 FVO/paciente). El tratamiento conservador se utilizó en 163 casos (73,4%) y el quirúrgico en 59 (26,6%; vertebroplastia 13,1%, FP 13,1%, y corporectomía con FP 0,5%). La estancia hospitalaria fue de 5 días en el grupo conservador y de 11 días en el quirúrgico (p <0,001). El tratamiento conservador mostró mayor resolución del dolor (84,9% vs. 66,1%, p=0,004) y menor proporción de nuevas FVO (3,3% vs. 15,5%, p=0,003). El coste total fue de 1.170.948,81€, representando un 16,8% del presupuesto anual del Servicio de COT, con un coste promedio por paciente menor en el manejo conservador (3.426,85€ vs. 10.064,44€). No se encontraron diferencias significativas en la corrección del ángulo de cifosis regional entre los tratamientos (p=0,139). La RM confirmó el diagnóstico en el 93,7% de los casos, detectando fracturas adicionales en el 37,6%, con un total de 460 FVO (60,7% agudas). Además, se identificaron 3 casos de lesiones metastásicas y 2 de espondilodiscitis. Conclusiones: El tratamiento quirúrgico no mostró superioridad en la corrección del ángulo de cifosis regional frente al tratamiento conservador, el cual además fue más efectivo en la resolución del dolor y en la reducción de nuevas fracturas, siendo también más económico. Se recomienda implementar un protocolo actualizado para el manejo de FVO en urgencias, con el fin de mejorar la calidad de vida de los pacientes y garantizar la sostenibilidad del sistema de salud a largo plazo.











