El mayor desastre natural que se ha producido en España en los últimos cien años, la Dana de octubre de 2024 que provocó una riada descomunal en una parte de la provincia de Valencia, obliga a una reflexión sobre nuestra respuesta ante las catástrofes. Más allá de la visión clásica del azar desgraciado, imprevisible y ajeno a la intervención humana, cabe plantear la relación entre ciencia y gestión política, la respuesta de solidaridad y el debate sobre el establecimiento de responsabilidad moral, política y jurídica.











