El 14 de diciembre de 1998 el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, pronunciaba un discurso ante el Consejo Nacional Palestino, en Gaza, donde había sido recibido por Yasser Arafat. Como él mismo dijo, era la primera vez que un mandatario norteamericano hablaba ante palestinos en una ciudad gobernada por palestinos, y en su llamada a la concordia entre ellos y el Estado de Israel, Clinton propuso como ejemplo histórico a seguir: «la época dorada de España, donde judíos, musulmanes y cristianos vivían en una extraordinaria era de tolerancia». Que la historia de un país que había estado asociado tradicionalmente a su Leyenda Negra, a la Inquisición, el oscurantismo y la mojigatería, y que había padecido la última dictadura fascista de Europa, fuese destacada como modelo de convivencia era toda una novedad, y aún más lo era que el período que se tomaba como referente fuera la tradicionalmente considerada como «época oscura» del pasado europeo: la Edad Media. ¿Cómo se había llegado a esa percepción luminosa del Medievo hispánico? ¿En qué se basaba? y ¿hasta qué punto sirvió para concebir el pasado de España en clave positiva frente a los negros nubarrones que cernía sobre la conciencia de esta nación la gran difusión internacional de la Leyenda Negra?
García Marsilla, Juan Vicente. La Leyenda Negra, medievo rosa. Reflexiones sobre el mito de la "España de las tres culturas". En: Pasajes: Revista de pensamiento contemporáneo, 60 2020: 29-42










