El objetivo de este artículo es reconstruir la relación el escritor vasco Pío Baroja mantuvo con la Academia Española de la Lengua, a lo largo de su vida. A partir de una variedad de fuentes primarias (correspondencia, memorias, testimonios de la época, etc.) y de documentación inédita, conservada en el Archivo de la Real Academia Española, el autor analiza el proceso de elección de Baroja como miembro de la Academia, el acto de su investidura como académico el 12 de mayo de 1935 y los aspectos más interesantes de su discurso de ingreso en la institución. También se presta una especial atención a las reacciones que dicho proceso generó entre la prensa y el gremio literario. Por último, se explica cómo fue la relación del novelista con la Corporación académica durante la posguerra española.











