La radiografía del rostro de Dios Creador en la Creación de Eva del Jardín de las Delicias de Jheronimus Bosch, revela un penedimento consistente en el cambio de Dios como anciano (El Padre) a Dios en modo cristomorfo (el Hijo). La tradición cristiana, ya desde el Evangelio de Juan, a través de los padres de la Iglesia define a Cristo como Logos Creador. El Credo de los apóstoles y el Credo niceno son también referentes que pueden justificar, respectivamente, las dos posibles imágenes del Creador: el anciano Padre y Cristo-Logos.











