Los conflictos bélicos que se han sucedido en Oriente Medio en el siglo xxi han repercutido de manera dramática en la conservación del patrimonio artístico y cultural de la zona. Desde la invasión de Iraq en el año 2003, pasando por las primaveras árabes hasta la reciente guerra civil de Siria, el patrimonio cultural ha sido objeto de destrucción, saqueo o pillaje por parte de distintos actores con consecuencias fatales e irreversibles. El Museo Nacional de Bagdad, por ejemplo, sufrió el robo de miles de objetos y artefactos cuando las tropas estadounidenses asediaban la ciudad en abril de 2003, piezas que no han podido ser recuperadas en su totalidad. La inestabilidad en la zona facilitó, además, el saqueo y pillaje en diversos sitios arqueológicos como Apamea o Palmira. Unos años antes, los problemas de conservación del patrimonio cultural en Oriente Medio quedaron de manifiesto con la voladura de los budas de Bamiyan por parte de los talibanes, un acto de destrucción de imágenes que sirvió de preámbulo a los famosos ataques iconoclastas que el grupo terrorista Dáesh realizó en el contexto de la guerra civil de Siria.
Vives-Ferrándiz Sánchez, Luis. La copia infinita: la obra de arte (destruida) en la era de la reproductibilidad tridimensional. En: Pasajes: Revista de pensamiento contemporáneo, 61 2020: 83-97










