La degradación en la aplicación de los fines y principios de actuación en instituciones constitucionales: especial referencia a la actividad del parlamento y del parlamentario en ejercicio de sus prerrogativas
La crisis del parlamentarismo en España refleja la pérdida de centralidad del debate y el aumento del presidencialismo de facto. Hay muchos principios clásicos en evidente declive y sobre todo está el elemento más controvertido y que es el aforamiento. Una prerrogativa concebida para proteger la independencia de los parlamentarios y cargos públicos, pero que en la práctica ha derivado en una percepción de ser más un bién. El abuso o manipulación del aforamiento para alterar la competencia judicial vulnera el principio del juez ordinario y alimenta la desconfianza ciudadana. En definitiva, el aforamiento debería interpretarse de forma restrictiva para no desnaturalizar su finalidad democrática, ni erosionar la igualdad ante la ley. Términos clave como crisis parlamentarismo, aforamiento, privilegios o garantías, quedan como parámetros fronterizos en el uso y abuso de las competencias y prerrogativas funcionales










