Segunda parte, en que se refiere el modo tan raro con que fueron martirizadas todas las Santas Vírgenes, hermanas de la invencible Española Santa Librada: en que verá el curioso el admirable ánimo y fortaleza de esta Niña tan tierna, que viéndose en manos de sus enemigos, no temió à la muerte, ántes sí se ofreció gustosísima à morir por Jesu-Christo.