Las profundas transformaciones culturales del siglo XVIII suelen interpretarse, en especial en España, como un “proceso de civilización” que amplió el abismo entre una cultura minoritaria, apoyada por las elites modernas e ilustradas, y una cultura mayoritaria arraigada en las clases populares, la Iglesia y las elites más conservadoras, lo que a su vez lleva a minimizar el significado y alcance de la revolución liberal en el siglo XIX. En este capítulo propongo una lectura más matizada que señala las paradojas de la propia idea de civilización (con especial atención a sus aporías de género) y se interesa por las formas en que novedad y tradición coexistieron y se mezclaron en diversos ámbitos, desde la literatura de cordel a los textos de civilidad, pasando por la literatura científica, la religión y el teatro. En lugar de presentar lo civilizado y lo rústico, lo moderno y lo tradicional, la opinión cultivada y la vulgar como dicotomías irreductibles, me intereso por cómo se forjaron esas categorías en los procesos de formación de nuevas elites, de construcción de la nación y reconfiguración de hegemonías imperiales. Al mismo tiempo, pongo el acento en la diversidad de la Ilustración, los intercambios entre elites y clases populares, mujeres y hombres, criollos y peninsulares, expertos y legos, y en el carácter activo e imprevisible de la recepción individual y colectiva. The profound cultural transformations of the 18th century are often interpreted, especially in Spain, as a ‘civilizing process’ that widened the gap between a minoritarian culture, supported by modern and enlightened elites, and a majoritarian culture rooted in the popular classes, the Church and the more conservative elites, which in turn leads to minimizing the significance and scope of the liberal revolution in the 19th century. In this chapter, I propose a more nuanced reading that highlights the paradoxes of the very idea of civilization (with special attention to its gender aporias) and focuses on the ways in which novelty and tradition coexisted and intermingled in various fields, from chapbooks to politeness manuals, science, literature, religion, and theatre. Rather than presenting civilization and rusticity, modernity and tradition, cultivated and vulgar opinion as irreducible dichotomies, I am interested in how these categories were used in the processes of new elites’ formation, nation-building, and the reconfiguration of imperial hegemonies. At the same time, I emphasize the diversity of the Enlightenment, the exchanges between elites and plebeians, women and men, criollos and peninsular Spaniards, experts and laymen, and the active and unpredictable nature of individual and collective reception.
Embargo de 5 años impuesto por la editorial. Las profundas transformaciones culturales del siglo XVIII suelen interpretarse, en especial en España, como un “proceso de civilización” que amplió el abismo entre una cultura minoritaria, apoyada por las elites modernas e ilustradas, y una cultura mayoritaria arraigada en las clases populares, la Iglesia y las elites más conservadoras, lo que a su vez lleva a minimizar el significado y alcance de la revolución liberal en el siglo XIX. En este capítulo propongo una lectura más matizada que señala las paradojas de la propia idea de civilización (con especial atención a sus aporías de género) y se interesa por las formas en que novedad y tradición coexistieron y se mezclaron en diversos ámbitos, desde la literatura de cordel a los textos de civilidad, pasando por la literatura científica, la religión y el teatro. En lugar de presentar lo civilizado y lo rústico, lo moderno y lo tradicional, la opinión cultivada y la vulgar como dicotomías irreductibles, me intereso por cómo se forjaron esas categorías en los procesos de formación de nuevas elites, de construcción de la nación y reconfiguración de hegemonías imperiales. Al mismo tiempo, pongo el acento en la diversidad de la Ilustración, los intercambios entre elites y clases populares, mujeres y hombres, criollos y peninsulares, expertos y legos, y en el carácter activo e imprevisible de la recepción individual y colectiva. The profound cultural transformations of the 18th century are often interpreted, especially in Spain, as a ‘civilizing process’ that widened the gap between a minoritarian culture, supported by modern and enlightened elites, and a majoritarian culture rooted in the popular classes, the Church and the more conservative elites, which in turn leads to minimizing the significance and scope of the liberal revolution in the 19th century. In this chapter, I propose a more nuanced reading that highlights the paradoxes of the very idea of civilization (with special attention to its gender aporias) and focuses on the ways in which novelty and tradition coexisted and intermingled in various fields, from chapbooks to politeness manuals, science, literature, religion, and theatre. Rather than presenting civilization and rusticity, modernity and tradition, cultivated and vulgar opinion as irreducible dichotomies, I am interested in how these categories were used in the processes of new elites’ formation, nation-building, and the reconfiguration of imperial hegemonies. At the same time, I emphasize the diversity of the Enlightenment, the exchanges between elites and plebeians, women and men, criollos and peninsular Spaniards, experts and laymen, and the active and unpredictable nature of individual and collective reception.










