La tesis doctoral se presenta como compendio de publicaciones sobre la relación entre la socialización parental y el ajuste psicosocial del hijo en diferentes situaciones como la edad del hijo, su tendencia antisocial durante la adolescencia, el sexo y la cultura, utilizando el modelo teórico bidimensional y de cuatro estilos, que plantea que los padres utilizan dos dimensiones teóricamente independientes para socializar a sus hijos (afecto e imposición) y que a partir de la combinación de las dimensiones surgen cuatro estilos parentales (indulgente, autorizativo, autoritario y negligente). Se evaluó a 4799 hijos sobre las conductas y actitudes de sus padres (dimensiones y/o estilos parentales) cuando los hijos eran adolescentes (mientras estaba teniendo lugar la socialización parental) y adultos (la socialización parental ha finalizado), además del ajuste psicosocial del hijo con criterios como la autoestima, autoconcepto (académico, social, emocional, familiar y físico), agresión, sexismo hostil, empatía, competencia social, nerviosismo y valores de conformidad. Los objetivos fueron, en primer lugar, conocer qué estilo o dimensión parental es más efectiva para conseguir un ajuste psicosocial óptimo del hijo en la adolescencia y la adultez, y, en segundo lugar, analizar si esta relación se mantiene en diferentes contextos y situaciones (edad del hijo, cultura, tendencia antisocial del hijo en la adolescencia). Con este fin, se realizaron diferentes estudios. El primero analizó la relación entre los estilos parentales y el ajuste psicosocial de hijos españoles en la adolescencia, la juventud adulta, la mediana edad y la adultez tardía. El segundo analizó la relación y el poder predictor de las dimensiones parentales sobre el ajuste psicosocial de hijos españoles adolescentes y jóvenes adultos. El tercero analizó la relación entre los estilos parentales y el ajuste psicosocial de hijos chinos y examinó si dicha relación se mantiene cuando el hijo tiene tendencia antisocial en la adolescencia. Los resultados mostraron que el afecto parental fue beneficioso y la imposición perjudicial o no guardó relación con el ajuste del hijo, en diferentes culturas y tanto si el hijo tuvo tendencia antisocial en la adolescencia o no. Estos resultados suponen una evidencia nueva y crucial al contradecir la literatura clásica que defendía los beneficios de la imposición para garantizar el cumplimiento de las normas sociales y el comportamiento adecuado a la cultura en que se vive. La cultura china ha sufrido muchos cambios sociales en los últimos años que han hecho que las generaciones actuales tengan una cultura más horizontal, como la de algunos países latinoamericanos y europeos como España, donde las relaciones entre padres e hijos son más igualitarias y la imposición parental se consideran una privación de la libertad de los hijos que se relaciona con desajuste, mientras que el afecto (acompañado o no de imposición) se relaciona con un buen ajuste del hijo.










