Aunque son muchos los documentos relativos a los eclesiásticos que pertenecieron a la sede valentina conservados en el Archivo de la catedral de Valencia, no es habitual disponer de un volumen tan significativo como para constituirse a modo de un pequeño archivo personal. Ese es el caso del canónigo Lluís de Perellós, cuyo rastro documental incluye 69 instrumentos en pergamino, 10 bulas de indulgencias y algunos papeles sueltos y asientos en diferentes legajos, además de otros documentos registrados en libros protocolos. En su mayor parte, se trata de documentos emanados a lo largo del tiempo por diferentes instituciones y personas, de los cuales era el destinatario o cuyas disposiciones le afectaban directamente; en otros, en cambio, él mismo era el autor de la acción jurídica. En todo caso, el elemento que da coherencia al conjunto es la figura de Lluís de Perellós, de quien no sólo nos ofrece datos referentes a su curso vital, especialmente, a su trayectoria en el seno de la Iglesia, sino también preciosa información acerca de su mentalidad, su estilo de vida y su estrecho vínculo con la cultura escrita. En una época en la que las relaciones de la mayoría de los individuos con la escritura eran escasas –cuando no nulas–, pasivas y ejecutadas fundamentalmente a través de intermediarios gráficos, la profundidad y los perfiles de la huella documental de Lluís de Perellós ponen de manifiesto la posición de privilegio que ocupaba en el engranaje comunicativo del que se había dotado la sociedad en la que le tocó vivir.
Mandingorra Llavata, María Luz (2024). “Un hombre y sus documentos. El canónigo Lluís de Perellós (†1530)”. En Emilio Callado Estela (ed.), La Catedral de València en el siglo XVI. Humanismo y reforma de la Iglesia, 3. Valencia, Institución Alfonso el Magnánimo. Centro valenciano de estudios y de investigación, pp. 83-104.
Institución Alfonso el Magnánimo. Centro valenciano de estudios y de investigación










