Evolución de los hábitos tóxicos en los pacientes diagnosticados de carcinoma escamoso de cabeza y cuello
INTRODUCCIÓN: El consumo de tabaco y alcohol tiene una relación clara con la aparición de carcinoma escamoso de cabeza y cuello (CECC) y a su vez supone un factor de riesgo tanto para las recidivas como para los segundos tumores. El 70-80% de los pacientes diagnosticados de CECC presentan un consumo excesivo de una o ambas sustancias, y un porcentaje no despreciable continúa fumando y/o bebiendo tras el diagnóstico y tratamiento. OBJETIVO: Objetivo primario: Estudiar el porcentaje de pacientes que continúan consumiendo tras el diagnóstico y tratamiento de CECC. Objetivo secundario: Estudiar las variables que se relacionan con la persistencia y la reincidencia de los hábitos tóxicos en los pacientes diagnosticados de CECC. MÉTODOS: Se llevó a cabo un estudio transversal del consumo de tabaco y alcohol en los pacientes con antecedentes de CECC que acudían a controles oncológicos. La evolución de los hábitos tóxicos y las diferentes variables relacionadas se recogió mediante cuestionarios autoaplicados por el propio paciente. RESULTADOS: Un 65% del los fumadores al diagnóstico continúo fumando a pesar del diagnóstico y tratamiento de CECC. Los pacientes menores de 45 años presentaban un mayor riesgo de persistencia y reincidencia del consumo de tabaco, así como los pacientes divorciados, los pacientes con tumores localizados a nivel de la hipofaringe, los pacientes con dependencia moderada para el tabaco y/o alcohol y los pacientes que trabajaban en el ámbito de la limpieza en comparación con los pacientes que trabajaban en la restauración. Por otro lado, un 50% de los pacientes consumidores de alcohol al diagnóstico siguió bebiendo tras el diagnóstico y tratamiento de CECC. Los pacientes menores de 45 años presentaban un mayor riesgo de persistencia y reincidencia del consumo de alcohol, así como los pacientes divorciados o viudos. Finalmente los pacientes con recidiva tumoral presentan el doble de riesgo de reincidir en el consumo de alcohol. CONCLUSIONES: A pesar de aconsejar a todos lo pacientes con CECC sobre la importancia de la deshabituación tabáquica y enólica, un elevado porcentaje no lo consigue. Por ello creemos que es importante protocolizar circuitos de deshabituación específicos para los pacientes con CECC, en este trabajo proponemos un circuito específico para la deshabituación tanto del tabaco, como del alcohol para este grupo de pacientes.










