Nuevos impulsos a la mediación y a otros MASC para la resolución de controversias de Derecho privado en Derecho español. (A propósito del Anteproyecto de Ley de medidas de eficiencia procesal)
Las autoridades españolas son conocedoras de que la mediación todavía no constituye en la actualidad un método alternativo de resolución de controversias de Derecho privado que haya alcanzado plena operatividad. Con el fin de alcanzar ese objetivo se han emprendido en los dos últimos años dos iniciativas legislativas en el ordenamiento jurídico español mediante el Anteproyecto de Ley de impulso de la mediación (ALIM) de enero de 2019 y el Anteproyecto de Ley medidas de eficiencia procesal del servicio público de justicia (ALMEP) de 2020. el fomento de los MASC puede contribuir a reducir la sobrecarga de trabajo que pesa sobre los tribunales españoles, así como a alcanzar un método de solución más adecuado para algunas clases de conflictos. Pero la medida en que esos objetivos se alcancen puede depender de los instrumentos utilizados por el legislador para conseguirlos. Así mismo, un sistema de mediación de MASC obligatorios redundará sin duda en un mayor recurso a los MASC. Sin embargo, lo anterior no garantiza por sí mismo la eficacia de los MASC para reducir la carga de trabajo que soportan en la actualidad los tribunales de justicia, si el uso de los MASC no conduce a la obtención de acuerdos que eviten los procesos judiciales, o les pongan fin de forma anticipada. Para fomentar la obtención de esos acuerdos son también necesarios incentivos de carácter económico.










