Análisis clínico-epidemiológico de las bacteriemias en una unidad de cuidados intensivos médico-quirúrgica

Introducción: La Campaña para sobrevivir a la sepsis (CSS) recomienda la detección precoz de paciente con sepsis y la aplicación de una serie de paquetes de medidas diagnóstico-terapéuticas lo más precoz posible. Los Programas Interdisciplinares de atención precoz a la sepsis (PIAPS) basados en alertas automáticas podrían reducir la mortalidad en la sepsis grave (SG) y shock séptico (SS) bacteriémico. Objetivos: El objetivo principal fue conocer el pronóstico de los pacientes con SG o SS bacteriémico en función de la consecución de las recomendaciones de la CSS en pacientes ingresados en cuidados intensivos. Material y métodos: Estudio prospectivo de cohortes, analítico y descriptivo, de pacientes críticos con SG o SS bacteriémico, ingresados en el Hospital Universitario Dr. Peset, desde 2015 a 2019. Los casos fueron detectados mediante una alerta automática asociado a PIAPS. Se analizaron las características clínico-epidemiológicas de los pacientes, los tiempos de consecución de los bundles, la adecuación del tratamiento empírico antibiótico y su demora, así como las características de los microorganismos causantes. Se utilizó el paquete estadístico SPSS versión 22 de IBM para Windows. Resultados: De un total de 3325 casos alertados de SG/SS, 863 ingresaron en UCI, de los cuales 193 fueron bacteriémicos e incluidos en el e studio.El 57,5% de los casos fueron de origen comunitario, el 22,3% nosocomial y el 20,2% adquiridos en el entorno sanitario. Los focos de sepsis más frecuentes fueron el urinario (34.7%), abdominal (25.9%) y respiratorio (19.7%). Se aislaron un total de 238 microorganismos: 58.8% de bacilos gramnegativos, 39.1% con cocos o bacilos grampositivos y un 2.1% con hongos levaduriformes. Se detectaron un 12.7% de casos con aislamientos de bacterias multirresistentes, siendo las más frecuentes E.coli productora de BLEE (40%) y SARM (24%). La mortalidad intrahospitalaria fue del 23,3%. El porcentaje de consecución de los bundles fue de 44% a la primera hora, 61,1% a las 3 horas y 89,6% a las 6 horas. La mediana de duración de la antibioterapia fue de 10 días, con una demora para el inicio de la antibioterapia de 70 minutos. La antibioterapia empírica fue adecuada en el 92,2% de los casos. Ni el retraso en la administración del antibiótico, ni el tratamiento empírico inadecuado, ni la consecución de los bundles tuvieron influencia en el pronóstico. Los factores asociados a la mortalidad al ingreso fueron: APACHE II >15, origen nosocomial y etiología por Pseudomonas aeruginosa o Candida spp. Conclusiones: La implementación de un PIAPS a pacientes con SG y SS bacteriémico conllevó un tiempo de demora de administración del antibiótico muy corto y una alta tasa de aplicación de bundles de la CSS y de adecuación del tratamiento antibiótico empírico. La SG y SS bacteriémicos cursan todavía con una elevada mortalidad. Se observó un cambio enlos factores pronósticos de mortalidad tras la aplicación de un PIAPS.