Manuales escolares y Transición. Nada nuevo bajo el sol

Son los libros de texto el lugar donde unas generaciones dejan constancia de lo que a su entender debieran conocer las siguientes. Orientados hacia la formación de futuros ciudadanos, su selección de contenidos participa activamente en la construcción de nuestra memoria, en la manera de ver el mundo y actuar en él. De hecho, periódicamente, el contenido de los libros de textos es motivo de polémica, aunque más que sobre el sentido de la educación (educar, ¿para qué? o ¿para quién?), como un pretexto en la batalla por la opinión. Realmente, nunca se debate políticamente sobre cuáles serían los contenidos que socialmente consideramos valiosos para transmitir a las generaciones más jóvenes. A lo sumo, la realidad escolar comparece, a través de eslóganes vacíos de contenido real, por ser un frente privilegiado para legitimar ciertos proyectos políticos. Haciendo evidente cuánto el pasado traumático de España (guerra civil, franquismo y transición) “pesa” sobre el presente, invadiendo el discurso político, manifestándose en forma de “guerras de las memorias”.