It's a match! Exploring the fit between the business family profile and family council in transgenerational continuity
El consejo de familia, a pesar de que académicos y consultores enfatizan su importancia para la continuidad de las empresas familiares, sigue siendo todavía un órgano de gobernanza desconocido. Su falta de desconocimiento se manifiesta de diferentes formas. En primer lugar, la Academia aún tiene que acordar en qué consiste un consejo de familia. Aún en 2023, se describe de formas muy diversas, lo que hace que sus múltiples definiciones sean heterogéneas y ambiguas. En segundo lugar, hay muchas preguntas básicas respecto al consejo de familia que todavía no encuentran una respuesta sólida. Para empezar, el papel del consejo de familia no está claro, y tampoco su alcance y aplicación. ¿Se trata de un órgano útil para todas las familias? ¿Cualquier momento es bueno para ponerlo en marcha? Son algunas de las preguntas que inspiran a la investigadora a formular esta propuesta de tesis doctoral. La evidencia demuestra que responder a estas preguntas únicamente desde la perspectiva de la dirección de empresas conlleva ciertas limitaciones. Para complementar los estudios existentes, aplicamos teorías y constructos de otras disciplinas, concretamente, de la filosofía de la ciencia, terapia familiar, y sociología. Para avanzar teóricamente, aplicamos requisitos formales de la filosofía de la ciencia para conceptualizar el consejo de familia. Sintetizando la investigación existente, identificamos tres enfoques para abordar el consejo de familia: funcional, estructural y relacional. Para contribuir empíricamente, observamos la realidad de los consejos de familia con la definición univoca y concreta previamente acotada. En el consejo de familia, al igual que para cualquier órgano de gobernanza de la familia, no existen reglas universales. Sino que más bien, cada familia debe contar con un consejo de familia ajustado a sus retos. Por ello, nuestro interés reside en explorar el grado de ajuste entre el consejo de familia y el perfil de la familia empresaria. Para evaluar el perfil de la familia utilizamos el modelo Circumplejo de Olson (2011), con las dimensiones de cohesión, flexibilidad y comunicación. Sin embargo, en este modelo la dimensión de comunicación no se desarrolla, ya que se considera como una dimensión facilitadora en terapia. Para abordar esta limitación, desarrollamos la dimensión de comunicación utilizando los criterios de la situación ideal de diálogo de Habermas (1982). De esta manera construimos un modelo integral que permite diagnosticar a las familias en base a tres dimensiones: cohesión, flexibilidad y comunicación. Para evaluar el grado de ajuste observamos el desempeño de la familia empresaria. Aplicamos este modelo a la muestra de nuestro estudio. La muestra está compuesta por tres familias empresarias de España. Los datos se recogieron a través de entrevistas en profundidad entre 3 y 10 miembros de cada familia empresaria. En total se acumulan 18 entrevistas y 1255 minutos de entrevista. El resultado de la investigación es un nuevo modelo teórico sobre el perfil de la familia empresaria y el consejo de familia. Este modelo supone un punto de partida para entender el fenómeno del consejo de familia. En primer lugar, advierte que las familias deben estar en una posición equilibrada en el Modelo Circunflejo de Olson Ampliado para que el consejo de familia tenga un impacto positivo sobre el desempeño de la familia empresaria. Si las familias se encuentran en una posición desequilibrada, las dinámicas del consejo de familia se ven mermadas en algunos casos, y completamente bloqueadas en otros. En este caso, la familia que ya cuenta con un consejo de familia consolidado debe utilizarlo como espacio de diálogo y transitar hacia posiciones de equilibrio. Además, este modelo pone nombre a algunas de las ideas que la Academia y consultores intuían, pero que hasta el momento se mantenían en el anonimato. Nos referimos a las categorías de complejidad familiar estructural y complejidad familiar cognitiva. Estos conceptos son relevantes porque el nivel del desempeño de la familia empresaria depende del grado de ajuste de la complejidad familiar estructural y el consejo de familia, y de la complejidad familiar cognitiva y el consejo de familia. Por ejemplo, a mayor distancia de los miembros de la familia en la forma de ver el mundo -complejidad cognitiva- mayores esfuerzos y recursos se necesitarán en el consejo de familia para que el desempeño de la familia sea superior. Además, la complejidad estructural se relaciona directa y positivamente con la complejidad cognitiva. Es decir, a mayor número de miembros de la familia, la diversidad de los marcos mentales de los miembros aumenta. Ante un aumento de la complejidad, si la familia no toma acción al respecto, la probabilidad de que se desplace hacia posiciones de desequilibrio es mayor. Entre las principales contribuciones se destaca la definición acotada y univoca del consejo de familia y un modelo íntegro de diagnóstico de las familias empresarias de tres dimensiones (cohesión, flexibilidad y comunicación). Además, contribuimos con dos categorías nuevas para entender el fenómeno complejo de las familias empresarias: la complejidad familiar estructural y cognitiva. Por último, arrojamos luz sobre las relaciones de ajuste entre el consejo de familia y el perfil de la familia empresaria.










