Exposición pre y postnatal a mercurio y presión arterial en preescolares
NAGIOS: RODERIC FUNCIONANDO

Exposición pre y postnatal a mercurio y presión arterial en preescolares

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Exposición pre y postnatal a mercurio y presión arterial en preescolares

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dc.contributor.advisor Ballester Díez, Ferran
dc.contributor.advisor Llop Pérez, Sabrina
dc.contributor.author Gallego Viñas, Gema
dc.contributor.other Departament d'Infermeria es_ES
dc.date.accessioned 2019-12-13T10:27:31Z
dc.date.available 2020-12-13T05:45:06Z
dc.date.issued 2019 es_ES
dc.date.submitted 09-12-2019 es_ES
dc.identifier.uri https://hdl.handle.net/10550/72442
dc.description.abstract Antecedentes y objetivos Según la Organización Mundial de la Salud, el mercurio es uno de los diez principales productos químicos o grupos de productos que son motivo de preocupación para la salud pública. La presión arterial sistólica elevada es el principal factor de riesgo de enfermedad y muerte por cualquier causa, y es modificable. La investigación en modelos animales ha encontrado elevaciones en la presión arterial sistólica tras exposiciones a metilmercurio, la forma química del mercurio más tóxica. En población adulta se ha encontrado una relación dosis-respuesta entre la exposición postnatal a mercurio y el riesgo de hipertensión arterial, no lineal, con un cambio de tendencia alrededor de 3 µg/g de cabello. No se dispone todavía de estudios que evalúen los efectos de la exposición prenatal a mercurio en la presión arterial durante la edad adulta. Los estudios previos en población infantil han mostrado resultados inconsistentes, tanto en exposiciones prenatales como postnatales. El objetivo general de esta tesis ha sido evaluar la relación entre exposición prenatal y postnatal a mercurio y la presión arterial en niños de 4 años de tres cohortes del Proyecto Infancia y Medio Ambiente (INMA), así como el papel de posibles confusores, modificadores de efecto y la forma de esta relación. Metodología Esta tesis doctoral consta de dos trabajos. En primer lugar, se realizó una revisión sistemática de la literatura científica existente sobre la relación entre la exposición crónica a mercurio y la presión arterial en la edad pediátrica. Con posterioridad se evaluó la relación entre la exposición prenatal y postnatal a mercurio y la presión arterial a los cuatro años en niños y niñas del Proyecto INMA. Para la revisión sistemática se buscaron estudios observacionales en 6 bases de datos (PubMed, Embase, Web of Science, Scopus, Lilacs e Índice Médico Español), en idiomas inglés, francés y castellano, publicados hasta el 31 de enero de 2019, según una estrategia de búsqueda previamente definida. También se buscaron tesis doctorales de libre acceso en el repositorio www.oatd.org. Se seleccionaron los estudios en base a criterios de inclusión previamente descritos. Se evaluó el riesgo de sesgo de los estudios primarios utilizando un instrumento ad hoc. La población incluida en el segundo trabajo de esta tesis consistió en 1295 niños y niñas de 4 años participantes de las cohortes de Asturias, Sabadell y Valencia del estudio Proyecto INMA. Se evaluó la exposición a mercurio en sangre de cordón umbilical (exposición prenatal) y en cabello a los 4 años (exposición postnatal), excepto en la cohorte de Asturias en la que sólo se dispuso de datos sobre la exposición prenatal. Se determinó la presión arterial en consulta en una visita a los 4 años de edad mediante dispositivos oscilométricos, según protocolos preestablecidos en cada cohorte. Se realizó una medida de presión arterial en las cohortes de Asturias y Sabadell y hasta tres medidas en la cohorte de Valencia. Se recabó información sobre características antropométricas, sociodemográficas, dietéticas, de estilo de vida y clínicas en distintos momentos a lo largo del seguimiento desde la etapa prenatal, mediante exploraciones físicas, cuestionarios, escalas y registros clínicos. Se midió la exposición prenatal a bifenilos policlorados (PCB 138, PCB 153 y PCB 180) en sangre de la madre en el primer trimestre de gestación. Tras la transformación logarítmica de las variables exposición a mercurio y presión arterial, se construyeron modelos de regresión lineal múltiple para evaluar la relación entre la exposición prenatal y postnatal a mercurio y la presión arterial a los 4 años. Los modelos se ajustaron por variables antropométricas, sociodemográficas, ambientales y de ingesta dietética. Se examinó la interacción del sexo, del consumo de pescado (materno y del niño) y de la exposición prenatal a bifenilos policlorados en la relación entre mercurio y presión arterial. Se evaluó la forma de la relación mediante modelos aditivos generalizados. Se realizó un análisis de sensibilidad con datos de medidas repetidas de la presión arterial procedentes de la cohorte de Valencia. Resultados En la revisión sistemática de la literatura científica se identificaron nueve artículos relativos a cinco estudios de cohortes, un estudio de casos-controles y dos estudios transversales. El mercurio se analizó en diferentes matrices y periodos de exposición. Los artículos publicados inicialmente, entre 1996 y 2012, incluyeron poblaciones con un nivel de exposición considerado como muy elevado para población general (entre 30 y 35 µg/L de sangre de cordón umbilical y/o 4-8 µg/g de cabello). Los artículos publicados entre 2014 y 2018 evaluaron poblaciones con niveles de exposición sustancialmente inferiores (de forma aproximada, un orden de magnitud menor). Cuatro artículos evaluaron la exposición prenatal, dos evaluaron simultáneamente la exposición prenatal y postnatal y tres la exposición postnatal. La presión arterial se midió de acuerdo a diferentes protocolos. La asociación entre mercurio y presión arterial se ajustó por diferentes covariables en cada estudio. Cuatro artículos encontraron una asociación positiva significativa entre la exposición crónica a mercurio y presión arterial en niños o adolescentes. De esos cuatro, tres de ellos evaluaron la exposición prenatal. Uno de los seis artículos que evaluaron la interacción por sexo encontró efectos de la exposición prenatal a mercurio en la presión arterial solo en adolescentes varones. Tres artículos (dos estudios) examinaron la forma de la relación, encontrando una relación lineal positiva hasta exposiciones prenatales de aproximadamente 10 µg/L de sangre de cordón y un aplanamiento en niveles de exposición superiores. En la evaluación de la relación entre exposición a mercurio y presión arterial en 1295 niños y niñas de 4 años del Proyecto INMA (segundo trabajo de esta tesis), se encontró que las medias geométricas (intervalo de confianza 95%) de mercurio en sangre de cordón umbilical y en cabello a los 4 años fueron 9,2 μg/L (8,8-9,7) y 1,0 μg/g (0,9-1,0) respectivamente. La media geométrica (intervalo de confianza 95%) de la primera medida válida de la presión arterial sistólica/diastólica (PAS/PAD) a la edad de 4 años fue 100,4 (100,0-101,1)/63,2 (62,5-64,0) mmHg. En la cohorte de Valencia la media geométrica de la primera, segunda y tercera medidas de PAS/PAD fue 101,5 (100,2-102,8)/64,1 (62,9-65,4) mmHg, 99,0 (97,5-100,5)/61,8 (60,3-63,3) mmHg y 96,3 (94,5-98,1)/58,0 (56,3-59,8) mmHg respectivamente. Tras ajustar por covariables, la exposición prenatal a mercurio se relacionó de forma inversa con la PAS (β = (-0,0001), IC95% (-0,0140;0,0138)) y de forma directa con la PAD (β=0,0040, IC95% (-0,0175; 0,0255)), sin alcanzar la significación estadística. La exposición postnatal a mercurio se relacionó de forma inversa y no significativa con la PAS (β = (-0,0078), IC95% (-0,0194;0,0038)) y con la PAD (β=(-0,0028), IC95% ((-0,0206);0,0150)). La evaluación simultánea de la exposición prenatal y postnatal a mercurio reforzó la relación inversa del mercurio prenatal con la PAS (β=(-0,0062), IC95% (-0,0232;0,0108)) y con la PAD (β=(-0,0072), IC95% (-0,0340;0,0195)), así como la relación inversa del mercurio postnatal con la PAS (β=(-0,0081), IC95% (-0,0216; 0,0054)) y con la PAD (β=(-0,0085), IC95% (-0,0297;0,0128)). El consumo materno de pescado durante la gestación así como la exposición prenatal a bifenilos policlorados actuaron como confusores en la relación entre mercurio prenatal y presión arterial. No se encontró ninguna modificación del efecto del mercurio en la presión arterial por sexo, consumo materno de pescado, consumo de pescado por parte del niño ni exposición prenatal a bifenilos policlorados. En cuanto a la forma de la relación, el mejor ajuste fue un modelo lineal, compatible con la ausencia de asociación entre mercurio, prenatal y postnatal, y la presión arterial, sistólica y diastólica, a los 4 años. En el análisis de sensibilidad posterior se encontró una modesta asociación inversa significativa entre la exposición prenatal a mercurio y la presión arterial sistólica (β=(-0,0349), IC95% (-0,0688;-0,0009)) y diastólica (β=(-0,0663), IC95% (-0,1248;-0,0078)). Esta asociación inversa se mantuvo al ajustar adicionalmente por la exposición postnatal a mercurio, marginalmente significativa con la PAS (β=(-0,0335), IC95% (-0,0704;0,0034)) y de forma significativa con la PAD (β=(-0,0675), IC95% (-0,1308;-0,0043)). En cuanto a la exposición postnatal a mercurio, se relacionó de forma inversa y no significativa con la PAS (β=(-0,0095), IC95% (-0,0346;0,0156)) y con la PAD (β=(-0,0155), IC95% (-0,0571; 0,0261)). El ajuste adicional por la exposición prenatal a mercurio debilitó la relación entre mercurio postnatal y presión arterial sistólica (β=(-0,0027), IC95% (-0,0324;0,0269)) y diastólica (β=0,0006, IC95% (0,503;0,0514)). En general, en el análisis de sensibilidad la imprecisión de las estimaciones de efecto aumentó al reducirse considerablemente la potencia estadística de los modelos. Se encontró que, aun en caso de existir una asociación, la magnitud de efecto es pequeña y su significación clínica en la infancia es incierta. Conclusiones Los niños y las niñas de nuestro estudio presentaron unos niveles elevados de mercurio en sangre de cordón umbilical y en cabello a los 4 años, situándose en niveles intermedios entre los estudios previos que evaluaron la asociación entre mercurio y presión arterial. Los niveles de exposición prenatal en nuestro estudio son relativamente elevados en comparación con otras evaluaciones de exposición actuales, especialmente en comparación con otras poblaciones europeas. Los resultados de nuestro estudio apoyan la idea de que la utilización de la primera medida o de la media de la segunda y tercera medida de presión arterial es un factor importante a considerar en los estudios que utilicen la presión arterial como variable resultado, pudiendo alterar el sentido de las asociaciones estudiadas y por tanto las decisiones en salud. Se obtuvieron medidas de presión arterial cada vez más bajas en medidas repetidas dentro de la misma visita en niños de 4 años, de forma consistente con la evidencia previa. Los resultados de nuestro estudio no permitirían apoyar la existencia de una asociación entre la exposición prenatal y postnatal a mercurio y la presión arterial a los 4 años de edad. Los resultados obtenidos en el análisis de sensibilidad parecen sugerir que el periodo fetal sería el más vulnerable a la exposición, aunque deben considerarse con extrema cautela por la imprecisión de las medidas y falta de potencia estadística. Nuestro estudio sugiere que el consumo materno de pescado durante la gestación y la exposición prenatal a bifenilos policlorados confunden la relación entre mercurio prenatal y presión arterial. El consumo de pescado en el último año por parte del niño no se relacionó con su presión arterial a los 4 años. No se encontraron modificaciones de efecto por sexo en ninguna de las relaciones estudiadas. La forma de la relación fue compatible con la ausencia de asociación. Todavía existen pocos estudios que evalúen la exposición a mercurio en etapas tempranas de la vida, en un amplio rango de exposiciones, y su relación con la presión arterial durante la edad pediátrica. Los estudios publicados hasta la fecha han mostrado resultados inconsistentes. Los diseños son muy heterogéneos, dificultando su comparabilidad y el establecimiento de conclusiones acerca de una posible asociación. La investigación adicional está justificada y se deberían considerar aspectos como la mejora de la evaluación de la exposición a mercurio y de la medición de la presión arterial, la inclusión de nuevos factores de riesgo identificados como posibles confusores de la asociación, el abordaje integral de las exposiciones ambientales y aspectos genéticos y epigenéticos, así como el seguimiento de las cohortes de nacimiento existentes en distintos momentos del desarrollo, como la adolescencia y la etapa del adulto joven. es_ES
dc.format.extent 396 p. es_ES
dc.language.iso es es_ES
dc.subject epidemiología es_ES
dc.subject salud pública es_ES
dc.subject metilmercurio es_ES
dc.subject hipertensión es_ES
dc.subject patología cardiovascular es_ES
dc.subject salud pública es_ES
dc.subject pediatría es_ES
dc.subject mercurio es_ES
dc.subject presión arterial es_ES
dc.subject metilmercurio es_ES
dc.title Exposición pre y postnatal a mercurio y presión arterial en preescolares es_ES
dc.type info:eu-repo/semantics/doctoralThesis es_ES
dc.subject.unesco UNESCO::CIENCIAS MÉDICAS ::Epidemiología es_ES
dc.subject.unesco UNESCO::CIENCIAS MÉDICAS ::Ciencias clínicas::Pediatría es_ES
dc.subject.unesco UNESCO::CIENCIAS MÉDICAS ::Patología::Patología cardiovascular es_ES
dc.subject.unesco UNESCO::QUÍMICA::Química orgánica ::Compuestos organometálicos es_ES
dc.description.abstractenglish Background and aims According to the World Health Organisation, mercury is one of the top ten chemicals or groups of chemicals that raise concerns about public health. High systolic blood pressure is the main risk factor for illness and death from any cause, and can be modified. Research in animal models has found increases in systolic blood pressure after exposure to methylmercury, the most toxic chemical form of mercury. In the adult population, a non-linear dose-response relation has been found between postnatal mercury exposure and the risk of arterial hypertension, with a change in trend around 3 µg/g of hair. To date no studies have been conducted to assess the effects of prenatal mercury exposure on blood pressure during adulthood. Previous studies in children have shown inconsistent results for both prenatal and postnatal exposure. The general aim of this thesis is to evaluate the relation between prenatal and postnatal mercury exposure and blood pressure in 4-year-old children in three cohorts from the Childhood and Environment (INMA) Project, as well as the role of possible confounders, effect modifiers and the shape of this relation. Methodology This doctoral thesis consists of two studies. First, a systematic review of the existing scientific literature on the relation between chronic mercury exposure and blood pressure in the paediatric age was conducted. Subsequently, the relation between prenatal and postnatal mercury exposure and blood pressure at 4 years of age was evaluated in children from the INMA Project. For the systematic review we searched for observational studies, in English, French and Spanish, published until 31 January 2019, in six databases (PubMed, Embase, Web of Science, Scopus, Lilacs and Índice Médico Español), using a previously defined search strategy. Free-access doctoral theses were also searched in the www.oatd.org repository. Studies were selected on the basis of eligibility criteria described elsewhere. The risk of bias of the primary studies was evaluated using an ad hoc instrument. The population included in the second study in this thesis consisted of 1295 4-year-old children who participated in the Asturias, Sabadell and Valencia cohorts of the INMA Project. Mercury exposure was assessed in umbilical cord blood (prenatal exposure) and hair at the age of 4 years (postnatal exposure), except in the Asturias cohort, where only data on prenatal exposure were available. Blood pressure was determined during a visit at the age of 4 years using oscillometric devices according to pre-established protocols in each cohort. Blood pressure was measured once in the Asturias and Sabadell cohorts and up to three measurements were recorded in the Valencia cohort. Physical examinations, questionnaires, scales and clinical records were used to collect information on anthropometric, sociodemographic, dietary, lifestyle and clinical characteristics at different times throughout the follow-up from the prenatal stage. Prenatal exposure to polychlorinated biphenyls (PCB 138, PCB 153 and PCB 180) was measured in the mother's blood in the first trimester of gestation. After logarithmic transformation of the mercury exposure and blood pressure variables, multiple linear regression models were constructed to assess the relation between prenatal and postnatal mercury exposure and blood pressure at 4 years of age. Models were adjusted for anthropometric, sociodemographic, environmental and dietary intake variables. The interaction of sex, fish consumption (by mother and child) and prenatal exposure to polychlorinated biphenyls in the relation between mercury and blood pressure was examined. The shape of the relation was evaluated using generalised additive models. A sensitivity analysis was performed with data from repeated blood pressure measurements from the Valencia cohort. Results The systematic review of the scientific literature identified nine articles related to five cohort studies, one case-control study and two cross-sectional studies. Mercury was analysed in different matrices and periods of exposure. The earlier articles, published between 1996 and 2012, included populations with an exposure level considered as very high for the general population (between 30 and 35 µg/L of umbilical cord blood and/or 4-8 µg/g of hair). Articles published between 2014 and 2018 assessed populations with substantially lower levels of exposure (around an order of magnitude lower). Four articles assessed prenatal exposure, two simultaneously considered prenatal and postnatal exposures, and three evaluated postnatal exposure. Blood pressure was measured according to different protocols. The association between mercury and blood pressure was adjusted for different covariates in each study. Four articles found a significant positive association between chronic mercury exposure and blood pressure in children or adolescents. Of these four, three of them assessed prenatal exposure. One of the six articles evaluating interaction by sex found some effects of prenatal mercury exposure on blood pressure only in adolescent boys. Three articles (two studies) examined the shape of the relation, finding a positive linear relation until prenatal exposures of approximately 10 µg/L of cord blood which flattened out at higher levels of exposure. In the assessment of the relation between mercury exposure and blood pressure in 1295 4-year-old boys and girls from the INMA Project (second study in this thesis), it was found that the geometric averages (95% confidence interval) of mercury in umbilical cord blood and in hair at 4 years were 9.2 μg/L (8.8-9.7) and 1.0 μg/g (0.9-1.0) respectively. The geometric mean (95% confidence interval) of the first valid measure of systolic/diastolic blood pressure (SBP/DBP) at age 4 years was 100.4 (100.0-101.1)/63.2 (62.5-64.0) mmHg. In the Valencia cohort the geometric mean of the first, second and third SBP/DBP measurements was 101.5 (100.2-102.8)/64.1 (62.9-65.4) mmHg, 99.0 (97.5-100.5)/61.8 (60.3-63.3) mmHg and 96.3 (94.5-98.1)/58.0 (56.3-59.8) mmHg respectively. After adjusting for covariates, prenatal mercury exposure was inversely related to SBP (β=(-0.0001), CI95% (-0.0140;0.0138)) and directly related to DBP (β=0.0040, CI95% (-0.0175;0.0255)), without reaching statistical significance. Postnatal mercury exposure was inversely and non-significantly related to SBP (β=(-0.0078), CI95% (-0.0194;0.0038)) and DBP (β=(-0.0028), CI95% ((-0.0206);0.0150)). Simultaneous assessment of prenatal and postnatal mercury exposure reinforced the inverse relation between prenatal mercury and SBP (β=(-0.0062), CI95% (-0.0232);0.0108)) and DBP (β=(-0.0072), CI95% (-0.0340;0.0195)), as well as the inverse relation between postnatal mercury and SBP (β=(-0.0081), CI95% (-0.0216;0.0054)) and DBP (β=(-0.0085), CI95% (-0.0297;0.0128)). Maternal fish consumption during gestation as well as prenatal exposure to polychlorinated biphenyls acted as confounders in the relation between prenatal mercury and blood pressure. No effect modification was found for mercury on blood pressure by sex, maternal fish consumption, child fish consumption or prenatal exposure to polychlorinated biphenyls. In terms of the shape of the relation, the best fit was a linear model, which was consistent with the absence of any association between prenatal and postnatal mercury and the systolic and diastolic blood pressure at 4 years of age. A subsequent sensitivity analysis found a modest significant inverse association between prenatal mercury exposure and systolic (β=(-0.0349), CI95% (-0.0688;-0.0009)) and diastolic blood pressure (β=(-0.0663), CI95% (-0.1248;-0.0078)). This inverse association was maintained by further adjusting for postnatal mercury exposure, and was found to be marginally significant with SBP (β=(-0.0335), CI95% (-0.0704;0.0034)) and significantly so with DBP (β= (-0.0675), CI95% (-0.1308;-0.0043)). Postnatal mercury exposure was inversely and non-significantly related to SBP (β=(-0.0095), CI95% (-0.0346;0.0156)) and DBP (β=(-0.0155), CI95% (-0.0571; 0.0261)). Further adjustment for prenatal mercury exposure weakened the relation between postnatal mercury and systolic (β=(-0.0027), CI95% (-0.0324;0.0269)) and diastolic blood pressure (β=0.0006, CI95% (-0.0503; 0.0514)). In general, in the sensitivity analysis, the imprecision of the effect estimates increased as the statistical power of the models was considerably reduced. It was found that, even though there is an association, the effect size is small and its clinical significance in childhood is uncertain. Conclusions The children in our study had elevated levels of mercury in umbilical cord blood and hair at 4 years of age, at intermediate levels among previous studies that evaluated the association between mercury and blood pressure. The levels of prenatal exposure in our study are relatively high compared to other recent exposure assessments, especially compared to other European populations. The results of our study support the idea that the use of the first measure or the average of the second and third measures of blood pressure is an important factor to be considered in studies that use blood pressure as an outcome variable, and may alter the direction of the associations studied and therefore the healthcare decisions. Increasingly lower blood pressure measurements were obtained in repeated measurements within the same visit in 4-year-old children, consistent with previous evidence. The results of our study would not support the existence of an association between prenatal and postnatal mercury exposure and blood pressure at 4 years of age. The results obtained in the sensitivity analysis seem to suggest that the foetal period would be the most vulnerable to exposure, although they should be considered with extreme caution due to the imprecision of the measures and lack of statistical power. Our study suggests that consumption of fish by the mother during gestation and prenatal exposure to polychlorinated biphenyls confounded the relation between prenatal mercury and blood pressure. The child's consumption of fish in the past year was not related to his or her blood pressure at 4 years of age. No effect modifications by sex were found in any of the relations studied. The shape of the relation was compatible with the absence of any association. There are still few studies that evaluate mercury exposure early in life, across a wide range of exposures, and its relation with blood pressure during the paediatric age. Studies published to date have shown inconsistent results. The designs are very heterogeneous, making it difficult to compare them and to draw conclusions about a possible association. Further research is warranted and should takes into consideration aspects such as improved assessment of mercury exposure and blood pressure measurement, the inclusion of new risk factors identified as possible confounders of the association, a comprehensive approach to environmental exposures and genetic and epigenetic aspects, as well as the monitoring of existing birth cohorts at different times of development, such as adolescence and the young adult stage. es_ES
dc.embargo.terms 1 year es_ES

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