Análisis del tejido coroideo como factor pronóstico en pacientes con degeneración macular asociada a la edad neovascular tipo 1 en régimen de tratamiento pro re nata con ranibizumab intravítreo durante 24 meses de seguimiento
NAGIOS: RODERIC FUNCIONANDO

Análisis del tejido coroideo como factor pronóstico en pacientes con degeneración macular asociada a la edad neovascular tipo 1 en régimen de tratamiento pro re nata con ranibizumab intravítreo durante 24 meses de seguimiento

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Análisis del tejido coroideo como factor pronóstico en pacientes con degeneración macular asociada a la edad neovascular tipo 1 en régimen de tratamiento pro re nata con ranibizumab intravítreo durante 24 meses de seguimiento

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dc.contributor.advisor Gallego Pinazo, Roberto
dc.contributor.advisor Dolz-Marco, Rosa
dc.contributor.advisor Díaz Llopis, Manuel
dc.contributor.author Hernández-Martínez, Pablo
dc.contributor.other Departament de Cirurgia es_ES
dc.date.accessioned 2015-07-23T12:03:12Z
dc.date.available 2015-07-24T03:45:06Z
dc.date.issued 2015 es_ES
dc.date.submitted 08-07-2015 es_ES
dc.identifier.uri http://hdl.handle.net/10550/45809
dc.description.abstract OBJETIVO: Evaluar la asociación entre el grosor coroideo subfoveal y el resultado funcional durante un régimen de tratamiento a demanda con ranibizumab intravítreo en ojos con lesiones de tipo 1 secundarias a degeneración macular asociada a la edad (DMAE) neovascular. DISEÑO: Estudio retrospectivo, longitudinal y transversal. MÉTODOS: Se incluyeron 25 ojos de 21 pacientes con evidencia clínica de lesiones de tipo 1 en el contexto de DMAE neovascular tratados con inyecciones intravítreas de 0.5mg de ranibizumab (Lucentis, Novartis) durante 24 meses de acuerdo con un régimen pro re nata (tratar y observar). Se registró la agudeza visual y el número de inyecciones administradas a lo largo del seguimiento. El grosor coroideo fue medido mediante tomografía de coherencia óptica con tecnología enhanced depth imaging (Spectralis, Heidelberg Engineering) en la visita final tras 24 meses de seguimiento. Se midió el grosor del complejo formado por la capa coriocapilar y la capa de vasos coroideos de medio calibre (capa de Satller), el grosor de la capa de grandes vasos coroideos (capa de Haller), el grosor coroideo subfoveal y el grosor coroideo promedio en la zona subfoveal y en la zona subyacente a la neovascularización coroidea (NVC) para comparar posibles diferencias entre ambas zonas. De las tres medidas de grosor coroideo total (el grosor coroideo subfoveal, el grosor coroideo promedio y volumen coroideo) se seleccionó la que mejor correlación presentó entre ellas a fin de evaluar su asociación con el número de inyecciones intravítreas de ranibizumab administradas en 24 meses y con el tamaño de la NVC (longitud axial, longitud transversal y volumen). Asimismo se analizó cualitativamente el tejido neovascular, si la presencia de un patrón tomográfico seroso, lamelar o fibroso podría estar asociado con alteraciones particulares del grosor coroideo subfoveal. El análisis estadístico para estudiar la asociación entre el grosor coroideo subfoveal promedio y la evolución de la agudeza visual durante 24 meses se realizó mediante un modelo lineal de efectos mixtos. RESULTADOS: Se objetivó un adelgazamiento estadísticamente significativo del complejo de la capa coriocapilar y vasos medios en la zona subyacente a la NVC respecto a la zona subfoveal (p = 0,04). De los tres parámetros de medición de grosor coroideo, el grosor coroideo subfoveal promedio fue el que mayor correlación mostró respecto a los otros dos parámetros: volumen coroideo (p<0,001;cor=0,98) y grosor coroideo subfoveal (p<0,001;cor 0,96). No se encontró una correlación estadísticamente significativa entre el grosor coroideo subfoveal promedio con el número de inyecciones (p=0,9; cor=-0,026), con la longitud axial (p=0,17; cor 0,229), con la longitud transversal (p=0,15; cor 0,229) ni con el volumen (p=0,67; cor 0,09) del tejido neovascular. No se objetivaron asociaciones estadísticamente significativas entre el adelgazamiento coroideo y el patrón de OCT seroso (p=0,77) lamelar (p=0,17) o fibroso (p=0,6) del tejido neovascular. En el modelo lineal de efectos mixtos se halló una asociación estadísticamente significativa entre el cambio obtenido en la agudeza visual al cabo de 24 meses de seguimiento y el grosor coroideo subfoveal (p < 0,001 IC 95% [-0,0002, -0,0001] log MAR x mes x μm). CONCLUSIÓN: La presencia de grosores coroideos elevados podría ejercer una influencia positiva en el resultado visual en pacientes con lesiones neovasculares de tipo 1 secundarias a DMAE neovascular tratados con un régimen pro re nata de inyecciones intravítreas de ranibizumab. El grosor coroideo subfoveal, el grosor coroideo subfoveal promedio y el volumen coroideo presentan una alta correlación entre ellos, siendo parámetros válidos para la medición del grosor coroideo. es_ES
dc.language.iso es es_ES
dc.subject OFTALMOLOGÍA es_ES
dc.subject RANIBIZUMAB es_ES
dc.subject DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD NEOVASCULAR es_ES
dc.subject TRATAMIENTO A DEMANDA es_ES
dc.title Análisis del tejido coroideo como factor pronóstico en pacientes con degeneración macular asociada a la edad neovascular tipo 1 en régimen de tratamiento pro re nata con ranibizumab intravítreo durante 24 meses de seguimiento es_ES
dc.type info:eu-repo/semantics/doctoralThesis es_ES
dc.subject.unesco UNESCO::CIENCIAS MÉDICAS ::Ciencias clínicas::Oftalmología es_ES
dc.description.abstractenglish PURPOSE: To evaluate the association between subfoveal choroidal thickness and functional outcome in an on demand therapeutic regime for eyes with type 1 lesions secondary to neovascular age-related macular degeneration DESIGN: Retrospective, longitudinal, transversal study. METHODS: A total number of 25 eyes of 21 patients were included with clinical evidence of type 1 lesions due to neovascular AMD managed with intravitreal injections of ranibizuman 0.5mg (Lucentis, Novartis) through 24-months according to a pro re nata regime (treat and observe). Visual acuity and the number of injections administered throughout the follow-up were recorded. Choroidal thickness was measured with enhanced depth imaging technology (Spectralis, Heidelberg Engineering) at the final visit after 24 months of follow-up. We measured the thickness of the complex constituted by the choriocapillaris and the middle size choroidal vessels (Sattler layer), the subfoveal choroidal thickness and the mean choroidal thickness both in the subfoveal area and in the area underlying the choroidal neovascularization (CNV) in order to compare the possible differences between them. Among the three total choroidal thickness measurements (subfoveal choroidal thickness, mean choroidal thickness and choroidal volume) we selected that with a better correlation to evaluate its association with the number of intravitreal injections of ranibizumab administered through 24 months and the CNV size (axial length, transversal length and volume). In addition, the qualitative composition of the neovascular tissue was assessed to analyse possible choroidal thickness changes in serous, lamellar and fibrotic components. The statistical analysis was performed with a mixed effects lineal model. RESULTS: We observed a statistically significant thinning of the complex constituted by the choriocapillaris and the middle size vessel underlying the CNV with respect to the subfoveal region (p = 0,04). Mean subfoveal choroidal thickness value showed the highest correlation of all the three choroidal thickness measurement parameters with respect to the other two: choroidal volume (p<0,001; cor=0,98) and subfoveal choroidal thickness (p<0,001; cor 0,96). No statistically significant correlation was evidenced between subfoveal choroidal thickness and the number of injections (p=0,9; cor=-0,026), the axial length (p=0,17; cor 0,229), the transversal length (p=0,15; cor 0,229) and the volume (p=0,67; cor 0,09) of the neovascular tissue. No statistically significant association was evidenced between the choroidal thinning and the OCT neovascular tissue patterns: serous (p=0,77), lamellar (p=0,17) or fibrotic (p=0,6). The mixed effects linear model evidenced a statistically significant association between the visual acuity change registered after 24 months and the subfoveal choroidal thickness (p < 0,001 IC 95% [-0,0002, -0,0001] log MARx month x μm). CONCLUSION: The presence of higher choroidal thickness values may play a positive influence in the visual outcome in patients with type 1 neovascular lesions secondary to neovascular AMD treated with a pro re nata regime with intravitreal injections of ranibizumab. The subfoveal choroidal thickness, the mean subfoveal choroidal thickness and the choroidal volume show a high correlation between them, therefore representing valid paramenters in order to assess choroidal thickness. es_ES
dc.embargo.terms 0 days es_ES

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